Una historia sin completar

Viéndolo en aquel lugar entre la multitud
podía sentir los escalofríos mas deliciosos
que en mi vida llegué a disfrutar.

Gozaba caminar, caminar y caminar detrás de él..

El primer día sólo tenía una razón del porque me encontraba allí
y no era por él....al segundo día ya sentía la desesperación de verlo mas seguido,
se convirtió en la segunda razón por la cual tenía más ganas de ir por aquel lugar.

Él me dijo : "Buenos días, buenas tardes" Cada vez que nos cruzabamos.
Yo le dije : "Buenos días, buenas tardes y... " ...y la despedida de buenas noches que nunca podía desearle, porque ya no lo veía tan cerca por esas horas del anochecer.

Me intimidaba con su presencia, con su mirada y con las palabras que podía pronunciar en voz baja. Se acercaba y yo sudaba al tenerlo cerca, mis piernas temblaban y juraba que todos sabian lo que me pasaba.... pero no era así. Yo sola me hacia un mundo temoroso lleno de nerviosismo cuando nadie lo imaginaba y ni él lo presenciaba.

Trataba de penetrar mi mirada en él, causando ternura y carisma, para poder enrollarlo en la misma burbúja que yo me encontraba.

Se dió el diálogo a los días, y a las semanas se hizo más fuerte...
Él y yo estamos pisando el lugar equivocado, es por eso que debemos jugar con fuego hasta cuando logremos apagarlo.
Habrán tormentas y movimientos destructivos pero no habrán heridas en nuestros corazones.

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