ULTIMO VIAJE

Partimos cerca de las 7:30 de la mañana solo unos cuantos, no hacia mucho frío como creíamos, había pasado una noche pesada no descanse casi nada; no habíamos tomado desayuno y el profesor nos recomendó no comer, porque el viaje nos chocaría,

Era un viaje para tomar algunas fotografías para la tarea académica del curso, mis compañeros y yo teníamos que tomar fotos como: paisajes, rostros, arquitectura, detalles, todo eso encontraríamos en abundancia en Tarata, que por esa fecha estaba de fiestas, se festejaba un año mas de su reincorporacion al Perú, despues de ochenta y dos años.

Durante el viaje escuchaba música junto a mis amigas, que por cierto una de ellas se sintió mal, las nauseas la rondaban y gracias a Dios, yo, la mas enfermiza, no me altero en casi nada el viaje.
Llegamos felizmente todo bien, había sol pero corría cierto viento, ya se escuchaba las bandas, se sentía el movimiento en la plaza, pasaban parejas de ancianos vistiendo de terno y la gente se ordenaba al borde de las veredas para apreciar el desfile de autoridades, escolares, nativos y el gran paseo de nuestra Bandera.

Tuvimos que esperar unas tres horas para que unos huéspedes desalojen el hospedaje donde permaneceríamos esa noche, mientras tanto, nos fuimos a tomar desayuno; pero apenas sentir la banda sonar, corrí al centro de la plaza, estaba empezando la ceremonia, tome algunas fotos y filme el izamiento de la bandera.

Luego de unas horas, estuvimos dando vueltas por la pequeña ciudad, decidimos ir a almorzar y es que ya había pasado un buen tiempo después de haber tomado desayuno. Yo no quise comer mucho así que solo comí un plato de cazuela de res, termine y solo quería recostarme, con un amigo mas fuimos al hospedaje a llevar las cosas de los demás a nuestros cuartos. Ahí ya en mi cuarto, me recosté un momento, esperando que lleguen los demás de almorzar.

Aproximadamente a las cuatro de la tarde, mis tres compañeros, los dos profesores y yo nos fuimos al Camino Inca, desde arriba se podría apreciar los hermosos andenes a pesar que ya estaba oscureciendo. Caminamos, agitados, apreciábamos, era hermoso todo, se podía respirar profundo y libremente. Retornamos al anochecer, y en medio camino el profesor nos vino con sus creencias del Apu de esa zona:

- Deben rezar al Apu, y pedirle permiso de su retiro del camino, porque suele castigar y sobre todo a las mujeres.
- Ay! Y recién viene a decirnos de estas leyendas.
- Recemos amigas.
- Padre Nuestro que estas en los cielos……

Terminamos de rezar y seguimos el camino, todo andaba oscuro, solo alumbrábamos el camino con nuestros celulares, yo juraba ver sombras cruzarse; pero solo era lo psicoceada que estaba con los cuentos del profesor.

Llegamos como a las siete de la noche, creo ni siquiera vi la hora, estaba nerviosa, me tome un gran susto aunque nadie se daba cuenta, dentro mío andaba en sobresaltos de nervios y mas aun en aquel hospedaje que era antiguo dando la impresión que “penan”.

Ya la plaza estaba rodeada de gente lista para festejar con orquestas, brindis y bailes. En el primer piso del hospedaje había un par de hombres colocando luces psicodélicas, esas de colores, esas de discotecas. Que fastidio! presentía que se armaría una reunión toda esa noche. Fue así, cerca de las diez de la noche la música empezó a sonar dentro del hospedaje, yo ya estaba acostada, la gran fiesta se “armaba” en el primer piso y yo imaginaba no poder dormir.

Al momento llegaron mis amigas con ganas de festejar y pasarla bien con algunas latas de cerveza, junto a un compañero mas, brindamos solo unas cuantas, todo fue tranquila y adecuadamente. Todos bajaron a la fiesta con ganas de “parrandear”, yo me quede en mi cuarto, atemorizada del ambiente, no me quedaba de otra, solo cerrar los ojos, y esperar que amanezca.

A la mañana siguiente desperté con una gran pereza, había pasado una noche extremadamente pesada, con exceso de bullicio que termino como a las cinco de la mañana. Nos cambiamos rápidamente, desayunamos algo, y fuimos de nuevo a los andenes, nos faltaban algunas tomas.

Caminamos con algunas paradas, nos topamos con un arqueólogo, un conocido del profesor, nos topamos con nativos, una niña que me conmovió, era linda y transmitía un gran sentimiento; retornamos como a la una de la tarde, totalmente agotados, para recoger nuestras cosas y esperar alguna movilidad que nos lleve de retorno a Tacna.

Esperamos una hora mas, pero no llegaba ningún bus, pero en un momento cuando todos estábamos agotados sentados en la plaza con nuestras cosas, llego un bus, todos nos amontonamos para entrar, felizmente nos tuvieron preferencia ya que el profesor había separado unos cuantos asientos. Al ya estar todos sentados en una siguiente parada, subió una mujer con su esposo e hijo, diciéndole a una de mis compañeras que el asiento donde estaba era de ella y que se retire, pero de la manera mas vulgar y corriente, mi amiga que no tiene “Pelos en la lengua” obviamente le dijo que no lo haría, las agresiones mutuas empezaron, todos nos metimos al asunto, insultos, levantadas de mano, era un caos de nunca terminar, y ya estábamos en pleno viaje, a unos largos minutos el pleito termino, y todos nos quedamos quietos y callados.

Nuestro viaje termino, no fue tan perfecto, pero ame cada momento en el Camino Inca, ame sobre todo las escasas rosadas de manos que tuve con el.

Las fotografías tomadas ya están impresas, listas para exponerlas, están hermosas, muy buenos recuerdos me llevo de este curso con los pocos viajes que tuvimos, ame cada paisaje capturado y amo los momentos que me dedicaste.


Escrito: martes 11 de septiembre / 22:07