Infinitas ilusiones quisiera hacer realidad, porque todos deseámos llegar al punto máximo donde nuestros sueños se cumplirían.
He podido desear, soñar, querer con tantas fuerzas tener algo en mis manos, pero también he podido nunca obtenerlo, porque existe la debilidad de no poder, o de no tener acceso a lo que deseas.

Tanto los sueños de tu mundo interior mágico como las decisiones de tu mundo exterior real se pueden destrozar, podemos llegar a llorar y patalear, porque todo se derrumbó gracias a una persona, a un asunto económico, a una enfermedad o simplemente por las ganas que se absorvieron por que te cansáste.
Vivimos y no vivimos, porque algunos pasámos los días descontentos, eso no es vivir definitivamente, vivir es disfrutar, respirar y suspirar, hacer que cuando quieres algo, sabes que lo vas conseguir, y nada ni nadie te hará sentir débil para no poder.
La fuerza nos dámos nosotros mismos con la ayuda de las personas que piensan igual que tú, que quieren vida para ellos mismos y para los demás, no aquellos que intentan derrumbar a unos para ser felíces.
Cuando te propónes hacerlo, cuando deseas, sueñas, quieres profundamente y te encuentrás con indeseables seres, objetos o situaciones, es ahí donde a la debilidad se le debe dar un peso contrario, transformándola en la fuerza de poder.
Escrito: 23 de septiembre - 13:00

Tanto los sueños de tu mundo interior mágico como las decisiones de tu mundo exterior real se pueden destrozar, podemos llegar a llorar y patalear, porque todo se derrumbó gracias a una persona, a un asunto económico, a una enfermedad o simplemente por las ganas que se absorvieron por que te cansáste.
Vivimos y no vivimos, porque algunos pasámos los días descontentos, eso no es vivir definitivamente, vivir es disfrutar, respirar y suspirar, hacer que cuando quieres algo, sabes que lo vas conseguir, y nada ni nadie te hará sentir débil para no poder.
La fuerza nos dámos nosotros mismos con la ayuda de las personas que piensan igual que tú, que quieren vida para ellos mismos y para los demás, no aquellos que intentan derrumbar a unos para ser felíces.
Cuando te propónes hacerlo, cuando deseas, sueñas, quieres profundamente y te encuentrás con indeseables seres, objetos o situaciones, es ahí donde a la debilidad se le debe dar un peso contrario, transformándola en la fuerza de poder.
Escrito: 23 de septiembre - 13:00
